6to. Festival de Jazz y otras Músicas
Radio Maestra estuvo ahí



Este ciclo fue organizado por el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y la grilla de conciertos fue armada por Rodolfo García, ex baterista de Almendra y Aquelarre, y que actualmente se dedica a la curaduría de conciertos.Con entrada libre y gratuita, vivimos variadas experiencias musicales, que a partir de las 14, nos permitieron escuchar en los tres escenarios (celeste, verde y azul), dispuestos entre stands de discos, fotografías, clínicas, charlas, pantallas gigantes y hasta un acogedor bar escuchamos a Zoloka Trío”, bien temprano y ante unos 200 espectadores.Inmediatamente, y con más público, nos trasladamos a otro sector, donde tocó el Quinteto de Marcelo Mayor.Sin darnos tregua, la cantante argentina Isabel de Sebastián y su esposo, el compositor neoyorkino Bob Telson, nos hicieron pasar otro momento tan delicioso como los antes mencionados.Con el último aplauso para el autor de la música de “Bagdad Café”, se inició la presentación de Cristina Dall, la pianista y cantante de las celebradas Blacanblus, que nos aplicó una buena dosis de soul, blues y rithm and blues.Mientras muchos llegaban al Dorrego para esperar el cierre de los hermanos Fatorusso, disfrutamos de la estricta media hora de actuación que le otorgaron a Ricardo Lew, magistral guitarrista de nuestro país, acompañado por sobresalientes desempeños de Giunta (batería), Delgado(contrabajo), y Romero (piano).De las ráfagas jazzeras, comprobamos que “otras músicas” sonarían en el Festival, ni bien comenzó el concierto de “Aca Seca Trío”, conjunto de raíz folclórica y con fuerte acento en composiciones propias.Luego escuchamos a Belén Pérez Muñiz, que dedicó su espectáculo, al repertorio brasilero con autores como Buarque, Jobim y Vinicius, con delicadas intervenciones de los músicos que la acompañaron, destacándose Maza en bajo y Nolé en piano.Con el lugar repleto, y el escenario mayor (azul) esperándolos, los Hermanos Fatorusso y otra vez Daniel Maza reforzando la base rítmica, el cierre fue tan contundente como encantador. Hugo y Osvaldo renovaron su romance con el público, que celebró fervorosamente sus músicas, no exentas de candombe, swing, ritmo vertiginoso y pasajes melódicos de altísima calidad.Los tres abandonaron el escenario envueltos en aplausos, y dejaron en claro que en esta parte del continente hay una música variada y poderosa, como para entusiasmar al más pesimista.Una estupenda experiencia para nosotros, que capitalizamos esta visita para optimizar nuestro Necochea Bosque Jazz.